El mito de los 30 millones.

¿Son todavía relevantes los 30 millones de votos dos años después de la votación?

El voto es libre, secreto y también es pasajero.

Quiero contarles que en 2012 voté por Peña, no me enorgullece, pero al paso de los años veo que no haber dejado que López llegará antes fue todo un acierto, sin embargo en su momento aunque no esperaba mucho del presidente de las telenovelas,

| Opinión
El mito de los 30 millones.

¿Son todavía relevantes los 30 millones de votos dos años después de la votación?

El voto es libre, secreto y también es pasajero.

Quiero contarles que en 2012 voté por Peña, no me enorgullece, pero al paso de los años veo que no haber dejado que López llegará antes fue todo un acierto, sin embargo en su momento aunque no esperaba mucho del presidente de las telenovelas,

al menos creía que mantendría el país como había estado hasta entonces. Fue rápido que Enrique sacó toda su garra del PRI y que tanto la corrupción como la inflación dieron un paso para arriba; los gasolinazos y una reforma energética que aunque era necesaria hacía más para proteger robos que para tratar de rescatar Pemex.

Obviamente aunque había contado con mi voto, si lo hubiera podido retirar lo habría hecho.

¿Haber votado por él me obligaba a defenderlo? Claramente NO.

¿Haber votado por él hacía que representara fielmente mis ideas? Tampoco.

Algunos años antes había creído en su discurso, o me había decidido a utilizar el voto útil, cualquiera que fuera mi razón en julio de 2012 ya no era representada por el copetudo.

Hoy pasa lo mismo.

Mucha gente votó por Andrés López por castigo al “PRIAN”, porque tenían la firme creencia que ayudaría a los pobres o simplemente porque ya tocaba otro, pero haber votado por él no hace que esa voluntad ejercida por decisión individual y completamente utilitarista fuera eterna.

Este es el mito de los 30 millones.

2 años después de las elecciones sus seguidores presionan con el hecho de que 30 millones votaron por él y debido a ello habla por todos los mexicanos.

Nada más falso en varios aspectos.Antes que nada hay que hablar de la tiranía de las mayorías relativas.

El padrón electoral en julio de 2018 era de 87,133,000 de mexicanos, de esos solo votaron 54,975,188 lo que equivale al 63% del padrón, los 32 millones restantes podrían haber hecho que ganara cualquiera de ellos.

Por lo que aunque 30 millones le dieron el gane con 52% realmente es menos significativo de lo que parece, ya que solo es el 34.6% del padrón y solo 23.5% de la población.

30 millones es solo una mayoría accidental, tanto de las razones individuales y pasajeras de cada uno que votó por él, como de todos los que decidieron no hacerlo o más aún de los que ni siquiera votaron.

30 millones no es mayoría, es de hecho, una minoría rapaz y legitimada sólo por la demagogia de un individuo urgido de argumentos para ejercer el poder absoluto que deseaba y que realmente no tiene.

El otro punto es aún más importante: Ayer decidí votar por Peña, hoy no lo haría de nuevo.

La decisión completamente personal de cada uno de sus votantes fue solamente en el momento en que emitieron su voto, ningún presidente carga con los votos que ganó y es por eso que después del sufragio el Ejecutivo jura lealtad y obediencia a la constitución y al pueblo de México. ¿Por qué lo hace? Por que no es un rey, o emperador ni siquiera es un verdadero representante ya que el sistema permite que por un accidente temporal obtenga más votos que sus contrincantes aúnque no los represente; y la gente pensante lo sabe, por eso es que se utiliza el único recurso que le queda a la gente honorable, se le hace jurar que representará correctamente a toda la gente y a la ley. Pero para un sociópata como él un juramento es solo un requisito para empezar a ejercer lo que cree es poder ilimitado.

Ya hoy hasta sus más acérrimos seguidores han visto traicionada su confianza en varias ocasiones, el desmoronamiento de Morena es un claro ejemplo de ello, otro es el debate que empiezan a tener sus seguidores en que algunos juran defenderlo a muerte y otros empiezan a recordar que es humano puede equivocarse.

Se vale cuestionarlo, el voto no vendió tu alma.

Y dentro de esos cuestionamientos viene la rendición de cuentas, tú votaste por él, te debe resultados y eres la persona más idónea para exigirlos, ¿Contratarías algún servicio que sabes que está mal y aún así lo defenderías solo por haberlo elegido?

Hoy el solo trabaja para mantener su imagen, el 90% de sus acciones (sino es que más) están dedicadas a seguir convenciendo a la gente de sus decisiones, no a crear resultados, ni a buscar soluciones solo a cambiar percepciones.

Tengo serias dudas de que la gente lo seguiría apoyando si él tuviera el valor de decirles la verdad del estado del país, del nivel de deuda, sobre su  104369102 hi050557059tolerancia a la corrupción (de su gente) y de que la economía no regresará a los niveles de 2018 en al menos 10 años, y eso si empieza la recuperación en este momento; cosa que no ha hecho. Sigue pensando que su popularidad actual o pasada le generan legitimidad, quiere hacer creer que aprobación es capacidad y eso es falso: la legitimidad viene de los resultados no de masas de zombies babeantes.

Es más que claro que sus deseos no son lo que México necesita y aunque pague por que aparezca que tiene el 100% de aprobación eso tampoco lo legitimaría ni facultaría para hacer su voluntad.

El juró respetar la ley y no hay ninguna consulta, encuesta o votación que lo faculten para romperla. 

Los detractores se preocupan cuando yo pregunto si los 30 millones de votos siguen siendo relevantes, consideran que si sigue teniendo esos votos el resultado se puede repetir.

Hoy les digo, conscientemente: Sus 30 millones devotos son hoy solo un mito, no solo no cuenta con esa gente para que vote por él, también perdió credibilidad al romper la ley repetidamente. No tiene votos, ni legitimidad, no tiene verdadero apoyo popular y por eso no vendió los cachitos de su matrecho ego, por eso también tuvo que falsear 1 millón de firmas.

Simplemente la gente ya no le cree y las pruebas son demasiadas aunque quiera seguir mintiendo para taparse.

Hoy sus 30 millones son irrelevantes, nunca fueron más del 34% del padrón y menos del 25% de la población, pero más importante aún ellos fueron convencidos por mentiras que salieron a flote, por demagogia y falsos resultados, hoy todo eso es humo.

De sus votantes solo queda una fracción, de popularidad no se vive y de legitimidad ya no le queda nada. Es por ello que los votantes son hoy solo un mito.

No son razón, ni argumento, hoy son solo el mito de los 30 millones.

 


@PiperThread

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