#ElAMorEnTiemposDelCoronavirus

Líquido Sinovial: el nuevo huachicol

By AleMerlanga
En Colaboración con @Maraca2: Tiempos desesperados, medidas desesperadas y más cuando no entiendes lo que pasa y todos desinforman... Continua el relato de todos y ninguno en #ElAmorEnTiemposDelCoronavirus.
| #Coronavirus
Líquido Sinovial: el nuevo huachicol

Parte 4 del divertido relato, no te pierdas la parte 3 aquí:

Lágrimas de cocodrilo

El Covid está avanzando como ráfaga de viento.

Los mensajes del gobierno contradiciendo los noticieros y periódicos están generando rumores y especulaciones que empiezan a desencadenar pánico en algunas zonas del país.

De pronto empiezan los telefonazos en casa de Sonia y Pablo: los proveedores e invitados a la boda llaman para cancelar su servicios y asistencia por lo que resulta temerario hacerla y llevar a cuestas la culpa de la muerte de algún pariente. Devastados, dos días antes del evento, la mitad de la familia corre la voz de la cancelación, mientras que la otra mitad, empieza a apartar nuevas posibles fechas, y, principalmente, a pactar que se respeten los precios, porque todo está pagado en su totalidad.
La niña, que ya tiene empacado todo, se muda ese día con el futuro esposo a su departamento, del cual ya están pagando la renta.
La otra, platica que Canadá acaba de anunciar el cierre de sus fronteras, afortunadamente los ciudadanos y residentes pueden entrar, por lo que al día siguiente, Pablo y Sonia, a las 4 de la mañana, los llevan a un aeropuerto desierto, estilo The Walking Dead, con cubrebocas, caretas, gel desinfectante y todo el kit para viajar protegidos. Estarán en cuarentena por 14 días, sin siquiera poder salir a comprar súper, afortunadamente tienen amigos que los van a ayudar porque la multa por incumplimiento puede ser hasta de 500 000 dólares.

No voy a poder con esto Pablo, de verdad estoy completamente rebasada, dice Sonia mientras llora desconsoladamente, de la noche a la mañana me quedé sola, desempleada. Ya nadie me necesita, ya no tengo nada qué hacer; tú no lo entiendes porque estás todo el día trabajando y resolviendo problemas de la oficina.

 

Pablo, que siempre logra enunciar justo lo que Sonia necesita oír para tranquilizarse, la consuela haciéndole saber que ella es todo para él, la abraza y le pide que no se deje arrastrar por lo que están viviendo, que no olvide que es momentáneo:

No pasa de un mes, así lo anunció López Gatell con mucho aplomo; y ya que estás más tranquila me voy a trabajar.

Si, Pablo, y desaloja el comedor, mueve la oficina a la sala de tele por fa, si ya vamos a estar solos tú y yo, es mejor que tengamos un poco de privacidad.

 

Sonia se pone a hacer un poco de limpieza, pues Doña Jose y Freddy ya no están yendo a trabajar, quiere preparar la comida y darle tiempo a Pili a hacer lo propio, pues ya Irmita tampoco esta yendo a trabajar a su casa. Como es su costumbre, prende las noticias para tener ese ruido sordo que emana de la televisión desatendida y al mismo tiempo, cuando lo amerita, escuchar atentamente las noticias.

Pasadas las 6 de la tarde, la llamada de Pili le emociona enormemente:

¡Pili! ¿Cómo vas?

Amiga querida, no te he sacado de mi cabeza en todo el día. Ya hasta lloré mientras barría y trapeaba mi baño, pensando en todo lo que estas viviendo.

Si, ha sido todo tan rápido, me duele tanto haber cancelado...

¡No, ni me digas! esto ya me está quitando el sueño, de verdad. Y solo a ti te lo puedo decir, porque con Remigio, que es bien azotado y dice que a mí me corre atole por las venas, no puedo hablar mucho y darle más cuerda; ya trae a López en su máximo nivel de odio. Yo creo que en el fondo le viene bien que no me suba a su tren porque, si no, enloqueceríamos.
¡Imagínate! ya terminó con sus timbres y como no tienen nada qué hacer, se la pasa leyendo noticias de todas partes. Revivió su twitter para pelear con cuanto chairo se encuentra y, luego, ya que tomó su dosis diaria de furia, se arranca conmigo a comentar toooodo lo que pasó. Yo le agradezco la información pero no en esas cantidades, amiga, me llena de angustia y ya en la noche, duermo pésimo.
Hoy, obviamente, el tema es lo último que dijo el Gatell.
En la mañana Remi habló con su hija que se quiere cortar las venas porque ella, y en general casi todas las mamás de la escuela, tienen pavor de seguir llevando a sus hijos, ya que sienten pasos con tantos contagios cada vez más cercanos, pero, por otro lado, sale este indecente a decir que para qué cerrar ahorita las escuelas, que sería mejor esperar a que en vez de un niño contagiado haya cien o algo así... la verdad no entendí la lógica y se me notó, pues Remi, como si me leyera el pensamiento, me dijo que no soy yo la que no está entendiendo, que así se las gastan estos con sus argumentos para confundir a la gente y me explicó:

Mira, Pili, esto es lo que dijo Gatell, textualmente:
“Vamos a suponer que tenemos una escuela de 1.000 niños y de repente de esos 1.000, un niño tiene la infección. Si yo cierro la escuela en ese momento voy a tener un efecto positivo porque estoy evitando que un niño contagie a 999 niños. Si yo en lugar de cerrar la escuela en ese momento, me espero a que la escuela tenga 10 niños infectados, puedo cerrar la escuela y esa medida aplicada a 10 contra 990 es más efectiva que si la cierro cuando es sólo uno contra 999.”
Subiendo la voz y manoteando me volteó a ver y siguió, “Si me espero aún más y tengo a 100 infectados es todavía más efectiva la intervención porque estoy evitando que 100, tienen una mayor fuerza de infección para contagiar a los 900 restantes y
así sucesivamente.”
Ya de aquí siguió una letanía de mentadas de madre, que la verdad me carcajeo porque ya ves como es siempre tan propio, pero con todo lo que tenga que ver con la 4T, pierde la compostura y, después de la risa, a mí se fue el alma al suelo. Hasta ternura me dió su hija que, aunque ya sabemos que es mamona, también es brillante, y no sabe qué hacer porque, evidentemente, si no cierran las escuelas y ella opta por no mandarlos, perderán el año escolar.

¡Ay Pili, yo también estoy aterrada! Mientras hacia la comida escuché en la radio que unas personas en Ecatepec estaban desesperadas porque no les daban informes de sus familiares internados por Covid, y se metieron como estampida por el estacionamiento al hospital. Encontraron unas tipo tiendas de campaña, hechas de plásticos, y adentro habían cuerpos. Le apagué al arroz y corrí a la tele. ¡No sabes todo lo que vi! Efectivamente los cuerpos estaban ahí, en unas camillas tapados con una sábana, y los familiares al verlos, gritaban desesperados: “¡Todavía esta tibio!” “¡Los están matando!” Golpearon camilleros, enfermeras, doctores y todo lo que encontraron a su paso. Los entrevistados aullaban, diciendo que los están matando para sacarles el líquido de las rodillas para venderlo en el mercado negro, y que es más caro el de la rodilla derecha que el de la izquierda.


Ya luego llegó la Guardia Nacional a rodear este Hospital de las Américas y controlar la situación un poco. Seguro no duermo hoy.

 


AleMerlanga

Anti Amlo #LigaDeGuerreros #MovimientoMujeresPorMexico

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En colaboración con: @AleMerlanga Un relato sobre el inicio del evento que cambio la vida de todos.


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