#ElAMorEnTiemposDelCoronavirus

La nueva normalidad

By Maraca
En colaboración con @AleMerlanga: El Covid embiste sin piedad a gente conocida, provocando que te cuestiones si serás o no parte de las estadísticas.
| #Coronavirus
La nueva normalidad

Parte 5 del divertido relato, no te pierdas la parte 4 aquí:

Líquido Sinovial: el nuevo huachicol

Las cifras oficiales de los muertos empiezan a ser alarmantes, por lo que los cuidados aumentan día con día. En todas las redes sociales hay diferente información y Sonia decide que lo mejor es no ponerse a averiguar si es verdad o mentira, sino hacer todo lo que dicen:
Lavarse las manos durante 23 segundos, mínimo, tallando todos los rincones, sobre todo donde está el anillo de casados porque en el metal vive más tiempo el virus. Hay un video muy bueno que enseña cómo deben tallarse, usan una pintura roja para que quede bien explicado.
Pedir el súper por teléfono, porque no hay forma de pararte en un lugar público, y en realidad son pocas las cosas que necesitan pues Sonia previó muy bien el encierro para 40 días.
Hay que enjabonar durante 23 segundos cada naranja, cada huevo, cada champiñón, también limpiar las cajas con toallitas de Clorox; las latas, tallarlas con fibra porque además de la leptospirosis, ahora hay que combatir el Covid.


Debemos tener un área para las cosas contaminadas y otra para las desinfectadas, y al terminar desinfectar la primera.
Hay que tener mucho cuidado de no tocarse la cara durante el proceso y no equivocarse de mano, porque si agarras las cosas limpias con la mano sucia, o las sucias con la limpia, tienes volver a empezar. ¡Es agotador!

Sonia y Pablo agradecen el arreglo que hicieron con Doña Jose y Freddy, de llevarle cada semana el sueldo a sus casas, porque salen a orearse, y a través de la ventana del coche, como perro de rico, ven a la mayoría de la gente sin cubrebocas e inevitablemente lo comentan todo el camino de ida y de vuelta.

La nueva forma de vida, poco a poco desplaza viejos hábitos, Sonia hace de cuando en cuando, un alto para pensar lo fácil que olvida cómo era esa “vida vieja” que añora con nostalgia, -¿a quién veía o cuáles eran esas mil actividades que llenaban mi agenda, haciendo imposible asistir a todas?

Pablo, un hombre de hábitos arraigados, adquiere rápidamente nuevas rutinas.
Se despierta, va al baño con su iPad, se baña, ya no se rasura todos los días, le da de desayunar a Chamoy, un perro simpático, fiel compañero a lo largo de 14 años, que además de estar muy consentido, es una de las razones de la felicidad de Pablo.
Desayuna cereal con leche deslactosada y dispone dos tazas de café bajo la cafetera, una para Sonia y otra para él, recoge y lava platos o vasos que pudieron quedar sucios la noche anterior y se va a trabajar.
Ella, con su nuevo y permanente inquilino, despierta, va a la cocina por su única taza de café que antes saboreaba mientras hablaba por teléfono con Pili, y se la toma mientras lee las noticias en Twitter, facebook, o chats de WhatsApp.
Después tiende la cama, desayuna, y hace el poco quehacer que ya designó para cada día. Si un día barre y trapea, otro día aspira, otro día echa la ropa a la lavadora, nunca la plancha y todos los días tiende la cama y lava el escusado.

  • ¿Amiga, ya te tomaste tu cafecito? ¿Estás ocupada? Es que ahora, con “The others” en la casa, ya ni siquiera podemos tener este momento que, para mí, a veces era lo mejor del día. ¡Odio el Covid!, ¡odio al Remigio!

Ya ves que siempre te he dicho que un poco es como un mueble, ¿no? Pues ahora lo mismo pero versión La Bella y la Bestia. Es como un ropero enorme que anda atrás de mí hablando todo el maldito día. Ultra paranoico con el Covid, ¡Cómo si me hiciera falta! Cada vez que toco algo, cada vez que respiro, siento que ya estoy contagiada, y, si le digo que pare, ¿Sabes qué hace? Toma aire y empieza la letanía:

  • ¿Sabías que se murió la semana pasada el que surte el gas? ¿Y Don Juve la antepasada? ¿Te dije que se contagió la suegra de Humberto?, y le vuelvo a decir que pare ya.

Entonces le da con fuerza al otro tema, la ineptitud del gobierno en el manejo de la pandemia, me recita el número diario de muertes y contagios, la pérdida de empleos, el cierre de negocios, la falta de apoyo. ¡Cómo si no lo supiéramos y no lo estuviéramos viviendo amiga, todos los días lo vemos en los grupos de FB: lo que antes eran chismecitos y dramas existenciales, ahora son solamente solicitudes de oxígeno, un lugar en un hospital, un oxímetro, un trabajo de lo que sea para ellas o sus esposos… yo por lo pronto, bajé todos los precios de mis cosas y contraté a un mensajero que es esposo de la que lava salas, que se lleva casi todo lo que gano pero, pues hay que ayudarnos entre todas, además no quiero dejar que muera mi negocio.

Pili hace una pausa y se ríe con el comentario de Sonia.

  • Tienes razón, amiga, nos convertimos en Nenis (madres mexicanas, que se llaman nenas entre sí, luchonas, que sacan adelante a la familia, vendiendo en los grupos de facebook, entregando sus productos en los torniquetes del metro). Por cierto, ¿cómo vas con tu emprendimiento?

Sonia siente que, si no hace algo creativo y productivo pronto, puede perder la razón ya que las fricciones entre ella y Pablo van en aumento, por la convivencia cotidiana. Para ella, compartir con Pablo las pocas tareas que le quedan, tiene un sabor agridulce, porque si bien la ayuda siempre es bienvenida, la sensación es de pérdida de control, porque esa casa se manejaba a su antojo y nada más.

Pablo quiere acomodar los “topers” de una manera distinta:

  • Si los guardas con la tapa, es más fácil usarlos, no tienes que estar buscando cuál es de cual, sin entender que hay una razón para no guardarlos tapados.
  • Si los guardas con tapa, les queda un olor de comida que a mí no me gusta.

Después de estas discusiones, Sonia lo tiene muy claro.
Siempre quiso aprender a hacer pan. Y ya tiene comprado todo el equipo, así es que decide que ahora a eso se va a dedicar aunque acaben rodando como pelotas, al final estuvo a dieta un año para la boda que no se hizo y alguna cosa buena tiene que comer el alma. Así es que se da a la tarea, y aligeran la relación degustando todo tipo de panes y bizcochos.


Maraca

#ExijamosMexico #RedMasUNO #SalAVotar2021

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